La Capilla de Niguen celebró este 11 de febrero la inauguración de la nueva gruta de la Virgen de Lourdes. Los mismos feligreses de la comunidad colaboraron y trabajaron hasta terminarla. Su felicidad era desbordante, mucho más al ser consagrada por el Obispo de la diócesis de Villarrica, Monseñor Francisco Javier Stegmeier, junto al párroco Patricio Barriga, el padre Jorge Ruiz y el diacono Héctor Sandoval. El Alcalde, Alexis Pineda Ruiz y más de 250 personas presentes, fueron testigos del evento.
Esta comunidad católica se formó el 2 de mayo de 1987, después de misas en las distintas casas del sector, cuando la Señora Juana Aburto Caniulef e hijos, decidieron donar el terreno y levantar la actual capilla. Cuenta don Osvaldo Huichacura Nitrihual, uno de los maestros que trabajó en la obra, que la comunidad se unió y comenzó sus donaciones para la construcción, contentos de tener un espacio para la adoración. Así, familias como Salamanca-Carrasco, Huichacura-Antillanca, Silva-Aburto, Nitrihual-Barría, Quintul-Mella, Ochoa-Curallanca, Cayún-Nitrihual, Gutierrez-Llanquiman, María Larena, Francisco Roble, María Aburto, Juana Raipan, el Lonco Marco Aburto Monfilqueo, entre tantos, formaron esta comunidad que cuenta con casi 40 años, y donde muchos dejaron huella.
Un llamativo patrimonio espiritual yace en sus terrenos: La Cruz de hierro que adornaba la cúpula de la Parroquia de Santa Rosa de Loncoche, que fue demolida en 1965 por daños producto del terremoto de 1960. Dicha Cruz estuvo un tiempo en la intersección de calle Alberto Pohl y Camino a Paya, pero se reubica en Niguen. La cruz tiene más de 100 años. Un verdadero patrimonio.
La comunidad de Niguen se resiste a desaparecer, mucho menos ahora que se convierte en punto de peregrinación para fieles, y que cuenta con la determinación de sus miembros, liderados por su animadora Nilvia Antillanca, su presidente Teobaldo Silva y una comunidad comprometida. Dejan huella los antiguos animadores, como el primero, don Juan Carrasco y sus sucesores, don Aurelio Nitrihual y Marcelina Barría.
Cada primer sábado del mes, a las 12:00 pm, celebran misa; todos están invitados.
















