Durante el mes de noviembre, el equipo de SENDA Previene Loncoche vivió jornadas llenas de alegría, encuentro y comunidad, al realizar los viajes de cierre de tres de sus programas preventivos. Estas instancias marcaron el final de un ciclo de trabajo colaborativo, pero también el inicio de nuevos compromisos y aprendizajes compartidos.
El 7 de noviembre se llevó a cabo el cierre del programa PREPARA2, donde los participantes pudieron compartir experiencias, reflexionar sobre lo aprendido y reforzar las herramientas que contribuyen a la prevención del consumo de alcohol y drogas. Fue un espacio enriquecedor que permitió valorar el esfuerzo de cada familia y comunidad que se sumó a este proceso.
Posteriormente, el 14 de noviembre, se vivieron dos momentos significativos: el cierre del Programa Comunitario y del Programa de Parentalidad. En ambos casos, la participación activa de padres, madres, apoderados y líderes comunitarios fue clave para fortalecer los factores protectores y promover la construcción de redes de apoyo. Estas actividades no solo entregaron conocimientos, sino que también fomentaron la unión y el compromiso colectivo en torno al cuidado de nuestros niños, niñas y adolescentes.
Cada encuentro fue una oportunidad para reafirmar que la prevención no se limita a la información, sino que se vive en la práctica: compartiendo, acompañando y creando lazos que cuidan. La alegría de los viajes, las conversaciones y las dinámicas realizadas reflejaron que cuando la comunidad se une, se generan cambios reales y duraderos.
Como municipio y como programa, SENDA Previene Loncoche mantiene firme su compromiso con una comuna más sana, unida y libre de drogas y alcohol. Estos cierres son un recordatorio de que la prevención es un camino que se construye día a día, con responsabilidad, afecto y participación.
Porque prevenir es cuidar, y cuidar es construir futuro.






